Perro sin fuerza en patas traseras

Cuáles son las causas de la debilidad repentina de las patas traseras en los perros

Su recurso más valioso para determinar la causa de la cojera de su perro es su veterinario. Sin embargo, antes de llamar para concertar una cita, la mayoría de nosotros queremos saber un poco sobre las causas comunes de la cojera en los perros, qué esperar de una visita al veterinario y cuándo la cojera es una emergencia veterinaria.
Existen dos tipos de cojeras: las de aparición gradual y las de aparición repentina. Las cojeras de aparición gradual se producen lentamente a lo largo del tiempo. Las cojeras repentinas se producen rápidamente, como su nombre indica, normalmente tras una lesión o traumatismo. Saber si la cojera de su perro es repentina o gradual puede ayudar a su veterinario a acotar las posibles causas de la cojera de su perro, y puede ayudarle a determinar si la cojera de su perro es una urgencia veterinaria.
En general, las cojeras de aparición gradual están causadas por una enfermedad subyacente, crónica o degenerativa, como la artrosis o la displasia. En cambio, las cojeras de aparición repentina suelen estar causadas por una lesión o un traumatismo.
El hecho de que su perro cojee gradualmente no significa que deba posponer una cita. Algunas causas de la cojera gradual, como el cáncer de huesos o la displasia de cadera, pueden tratarse con mayor eficacia si se detectan cuanto antes.

Perro de 16 años de edad patas traseras cediendo

La mielopatía degenerativa (también llamada radiculomielopatía degenerativa canina o CDRM), es una enfermedad que hace que los nervios de la parte inferior de la columna vertebral dejen de funcionar correctamente. Provoca debilidad, parálisis en las patas traseras e incontinencia (tanto urinaria como fecal), todo lo cual empeora con el tiempo. En algunos casos raros, puede afectar incluso a las patas delanteras. La mielopatía degenerativa no es una enfermedad dolorosa, pero en sus últimas fases tiende a afectar gravemente a la calidad de vida. Lamentablemente, la mayoría de los perros con mielopatía degenerativa acaban perdiendo el control de las patas, la vejiga y los intestinos por completo, y tienen que ser sacrificados. La esperanza de vida media de un perro con mielopatía degenerativa es de 1 a 2 años desde el diagnóstico.
Lamentablemente, no hay forma de curar o detener la progresión de la mielopatía degenerativa. En cambio, su veterinario le ayudará a mantener a su perro feliz, cómodo y con movilidad durante el mayor tiempo posible. Hay muchas cosas que puede hacer en casa para ayudar a su perro, entre ellas:
Es importante mantener los músculos de su perro tan fuertes como sea posible, especialmente sus patas traseras. El ejercicio ligero regular, la fisioterapia y la hidroterapia pueden ser beneficiosos, pero es importante saber que no se ha demostrado que ninguno de ellos mejore los síntomas de la mielopatía degenerativa. Siga siempre los consejos de su veterinario sobre la cantidad de ejercicio que debe realizar su perro, y no se exceda nunca: el ejercicio suele ser mucho más duro y agotador para un perro con mielopatía degenerativa.

Jadeo de las patas traseras del perro

Un día, usted y su cachorro pueden estar en el patio trasero o en el parque, corriendo y jugando, cuando las patas de su cachorro se doblan debajo de ellos. Esta situación puede ser extremadamente aterradora tanto para usted como para su mascota, que podría verse incapaz de caminar. Pero independientemente de que su cachorro se levante y siga jugando o se esfuerce por moverse, la debilidad de las patas es algo que debe tomarse en serio.
Si observa debilidad en las patas traseras o colapso en su cachorro, tome nota de lo que ocurría justo antes del colapso, si su perro experimentó algún cambio en la movilidad antes o después y la rapidez con la que volvió a la normalidad, si es que pudo volver a levantarse. Estos datos pueden ayudar al veterinario a delimitar el problema y a tratar al perro lo antes posible.
Se justifica una visita al veterinario de urgencias si el perro no puede caminar o levantarse después de un colapso, o si se mueve de forma extraña y parece tener dolor. Es probable que el veterinario tenga que realizar una serie de pruebas, desde exámenes físicos y pruebas de movilidad hasta radiografías y análisis de sangre, para identificar el origen del problema. El diagnóstico por imagen suele ser necesario para discernir si el problema está relacionado con el sistema nervioso, el sistema óseo, el sistema muscular o algo totalmente distinto. Con un diagnóstico preciso, su veterinario puede aconsejarle sobre la mejor manera de tratar el problema de su cachorro.

Tratamiento para el colapso de las patas traseras de un perro viejo

«Doctor T., ¡las patas traseras de mi perro viejo se están colapsando! Se cae cuando intenta caminar. ¿Cuál es la causa de la debilidad de las patas traseras de mi perro y qué podemos hacer al respecto?» Esta es una queja que he escuchado muchas veces en la clínica veterinaria de personas que se enfrentan a un cambio en la movilidad de su perro.
Las causas más comunes de la debilidad de las patas traseras de un perro son la artrosis, la enfermedad del disco intervertebral, la inestabilidad lumbosacra y la mielopatía degenerativa. Y algunos perros tienen más de un problema que contribuye a la debilidad de sus patas traseras.
Es difícil para su veterinario saber cuál de estas enfermedades está causando la debilidad de las patas traseras de un perro sin pruebas de diagnóstico. En casi todos los casos se necesitan radiografías (rayos X) para hacer un diagnóstico. Siga leyendo para saber más sobre cada problema y el tratamiento que puede fortalecer las patas traseras de su perro viejo y ayudarle a recuperar la movilidad.
Al menos el 25% de los perros serán diagnosticados de artritis/osteoartritis (OA) a lo largo de su vida, y hasta el 60% presentan evidencias de OA en las radiografías (2). La artrosis se produce cuando el cartílago de las articulaciones se rompe, lo que provoca inflamación y dolor. La OA puede afectar a cualquier articulación, pero las grandes articulaciones de las extremidades delanteras y traseras son las más afectadas.